viernes, 6 de julio de 2012

"INVASIONES BARBARAS": Las Desmesuras del Ano, Freud vs Cristo.



Con el nombre de “Invasiones Barbaras”, o (Les invasions barbares-2003) el director de cine Denys Arcand recrea el ambiente y la decadencia del sistema institucional canadiense considerado como uno de los mejores en “calidad de vida”. La cinta gira en torno a Rémy Girard un profesor de cátedra universitaria el cual es desplazado por esa fuerza invisible llamada: neo-liberalismo. La sátira es a todas luces el mecanismo que permite ir explorando los intersticios que envuelven el sentido de la muerte, el sexo, la política, el amor, la amistad, la familia, la economía y la decadencia de una sociedad secularizada, hegemonizada por el entramado del aparato Estado-Nación quien a toda vista está colapsado desde el sometimiento territorial con garras y sueños por el dominio global.

El profesor Rémy sufre de un cáncer terminal, él encarna, quizás, el presagio y el signo del deterioro de la cultura, de la sociedad, del abandono del hombre a las mareas y corrientes que golpean incesante la masa humana. Bajo la idea de “Invasiones” se articula un choque de dos fuerzas; por un lado está la ineficacia de la “democracia representativa”, o en el mejor de los casos “liberal”, y por el otro lado se encuentra el desarraigo cultural producto de las migraciones intercontinentales. Por consiguiente, el mundo se hace cada vez más estrecho, más desigual, más propenso a la histeria colectiva, al sometimiento de las religiones y las modas. Algunos hablan de “sociedad liquida”, otros de “post-estructuras”, otros de “desmantelar las instituciones”, otros de “sociedades de habla”, otros de “intersubjetividades”, y sin embargo nadie nos dice nada sobre: LA SOCIEDAD INCRIMINATORIA.

Así, el Faro de la Educación alumbra en la distancia un mundo descompuesto, arrojado a los pies de las “plusvalía”, nosotros en Colombia y desde México hasta la Patagonia, nos alzamos en voz en contra de la demagogia academicista de los sistemas de gobiernos que tenemos, de la falta de crítica y autonomía de nuestros jóvenes en la toma de decisiones, y sin embargo el director de la cinta nos muestra el contra sentido de ese mundo cada vez más cadavérico y fugaz del desarrollismo económico instaurado en Canadá. Nos muestra un sistema educativo hecho a la medida de las circunstancias que cada sociedad posee, así, nosotros tenemos el nuestro según la capacidad de raciocinio de nuestros gobernantes, es decir, dispuesto para el crimen, el robo, la maldad, la trampa, la violencia, la avaricia, el narcotráfico, el odio y la venganza.

Las invasiones en nuestros territorios siguen a la orden del día un catalogo fácil de comprender y amasar, se encuentran en la superficie de la política y la economía, se rotulan con el nombre de TLC's, de profesionales con doble titulación bajo el supuesto de mayor geografía laboral, intercambios bilaterales de ciencia y tecnología, explotación minera y agrícola, conciertos de música y partidos de fútbol; todos estamos a merced de esta forma práctica y silenciosa de asumir como propias estas incriminatoria estrategias del mercado y la economía: nada escapa a su fuerza, pues, es tan fácil como someterse al Che, o a Madona, en camisetas y grafitis.

Los invasores están por todos lados, en las tiendas de barrio, en los medicamentos para el sexo y el amor; las peluquerías están repletas de afiches con: artistas, modelos, futbolistas, cantantes, y toda una serie de embellecedores según el gusto y la moda. También están los carros, los celulares, los vídeo juegos, la ropa, los grandes almacenes con aparatos para el hogar, los Sex Show para jóvenes y señoritas; hemos cambiando la chicha y la cerveza, por el vino tinto y las ensaladas.

Esto de las “invasiones barbaras”, tiene mucho que ver con el cuento de Cortazar de “Casa tomada”, o el “Ahogado más hermosos del mundo”, de Gabriel García Marqués. Nos tienen invadidos los servicios públicos, las modelos con sus almanaques, los reality show, el divino niño, Jesús y los doce apóstoles, el budismo, el cristianismo, el islam, la Nasa, el Dollar, el Euro, Windows, el Sionismo, los chinos y las chinas de los embarazos no deseados, el Populismo, el Liberalismo, el Desempleo, el Sida y la Malaria, también la gonorrea que nos gobierna de Oriente a Occidente, así como de Norte a Sur. Estamos jodidos e invadidos a merced de Twitter y los remedios caseros.

En ese sentido, parece que Freud le está ganando la batalla a Cristo, mientras Jesús busca remediar el odio y la avaricia, o los males del cuerpo con el amor, para Freud, la cuestión radica en el sexo, en las pulsiones, en las desmesuras del ano, en los deseos castrados, en los malestares de la cultura; por consiguiente, todos quieren ser penetrados, empujados, estrujados, dejarse invadir con las herramientas de poder que los poderosos poseen; otros quieren penetrar con la comida, la moda, la música, el arte, la ciencia, otros quieren penetrar en las almas atormentadas y darles su salvación, otros quieren penetrar en la mente de sicarios y violadores, para comprender sus desequilibrios, y luego vender sus libritos de auto-ayuda. A fin de cuentas todos huyen al principio de los invasores, al final y cuando ya son alcanzados les queda gustando, o si no pregúntele a los senadores, a representantes, y a los que se quedan varios años en el poder y el gobierno.   

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