martes, 24 de enero de 2012

INTERSTICIOS A-SEXUADOS

Yo quería escribir un artículo sobre Whitman, pero sé que los estudiosos culturalistas me dirían que olvidé mencionar su parte homosexual y que es de vital importancia para el artículo, es más, que si el poeta no tuviera esta orientación sexual, sería malísimo; entonces pensé en escribir sobre Picasso, pero un hombre tan machista no merece ser santificado como lo proponía yo. Las académicas sentirían horror con las Señoritas de Avignon porque es una tradición falocéntrica de la explotación del cuerpo de las mujeres hecho de palabras: que espantoso ver a Pablo entrando a un burdel –si es que entraba- o que se atreviera a desnudar más allá de los huesos a estas hermosas damas. -¡Qué señoritas ni que nada! ¡Mujeres de la vida fácil! Vagabundas superficiales de alguna revista de consumo de la época (aunque esto suene más a abuelas conservadoras del siglo pasado, ya saben la delgada línea que hay entre ellas y el culturalismo).
No escribí sobre Whitman o Picasso por miedo ¿Qué señalamientos me esperarían a la vuelta de la esquina? Todos estos argumentos me traicionaban cada vez que intentaba empezar este artículo, incluso pensé y tome vuelo al escribir sobre las yubartas, imaginaba que sus cantos podrían levantar la piedra más profunda del océano, pero me di cuenta que no quedaría nada bien hablar de seres con sobrepeso, ni que tampoco tenía el suficiente aliento para escribir el género de cada animalito (yubarta macho-hembra o hembra-macho) cada vez que estaban en una sinfonía.
Estaba atorado en un dilema emocional, que Mallarmé tenía familia y no una escuadra, que si decía golpes de dados estos bárbaros podrían decir Elenco o Caras; estuve dos meses encerrado en la Biblioteca Nacional de Modernos buscando obras que no fueran capaces de ser corrompidas por los culturalistas y casi muero enterrado entre Cervantes y Rabelais, de no ser por el sonido del celular, allí alguien me hablaba y lo que atiné a decir fue:
- SiSí, me voy de putas, que sean las señoritas de Picasso.
Por: Daniel García.

miércoles, 4 de enero de 2012

LA “MINISTRA” Y LOS STRAUSS


La “ministra” de Educación Nacional -María Fernanda Campo-, cuyo objetivo es: “Garantizar, el derecho a la educación con criterios de equidad, calidad y efectividad, que forme ciudadanos honestos, competentes, responsables y capaces de construir una sociedad feliz, equitativa, productiva, solidaria y orgullosa de sí misma”. Nada que ver, pues lo anterior es un claro ejemplo de cómo la farsa y la teatralidad van de la mano, pues, parece que para ser feliz en este país se necesita un Ponque Ramo (harina recubierta con chocolate), una Pony Malta (bebida gaseosa a base de malta) y catorce horas de trabajo por los mismos $ 566,700 pesitos, u sease, unos Us 287,79 aproximadamente; - bueno- este texto es con el fin o para que la señora “ministra” (la minúscula es a propósito), que jamas nos llegará a leer,- entienda-, bueno, cosa que dudo, -decía- que su anegadizo camino a la felicidad, no es otra cosa que un rebuzno suyo en las puertas del infierno.
Ahora bien, la “ministra” es graduada de la Facultad de Ingeniería de la pulcrisima Universidad de los Andes, con un machacadon máster de finanzas en la Metodista American University, que para desgracia de este país y de la ralea que se deja gobernar por estos mequetrefes arrodillados al sistema financiero, tiene como una de sus principales tareas (me refiero a la University) desde que fue fundada en 1893 a las Artes Liberales, es decir, que allí consideran que las destrezas profesionales u ocupaciones especializadas llamadas Artes Manuales, o Artes Menores, lo que la insigne “ministra” nos quiere clavar como la mejor opción y modelo educativo para este país, u sease las carreras técnicas y tecnológicas, las tienen los de esa University como indignas, o la “Ministra” se fue a la dichosa Universidad a jalarse los pelos, o nos quiere coger de marranos para que los banqueros nos soben y luego nos echen con la calma del caso sus moneditas salariales desde que vamos a la escuela a “estudiar”.
Así pues las cosas, la “ministra” ha tenido el tiempo suficiente para cranear con detenimiento cómo iba ser el gran salto de la educación en este país, creo que todo empezó cuando estuvo todo ese tiempo metidita en la Cámara de Comercio de Bogotá, ideando y tramando junto con sus clientes privados favoritos, los del sector financiero, cómo cogerse entre ellos el sistema educativo en una especie de fiesta “filistea o romana”, para que entendamos todos: fiestas orgiásticas, donde durante más de una semana se hacia y se deshacía en nombre del pueblo, los esclavos y los penitentes. De tal modo que de eso está hecha la pasta blanca que nutre el sistema financiero que propende por una educación de alta calidad y valores espirituales, donde las Artes liberales le dan a unos las destrezas intelectuales para gobernar y a otros el pico, la pala, el machete y el agua de panela para que arreen como mulas las cargas y mercancías resultante de la firma de los bien nombrados Tratados de Libre Comercio, para qué carajos un tratado con los Turcos, si esos están aquí desde hace rato o acaso no son suficientes con los que hay en: Maicao, Riohacha, Barranquilla, Valledupar, Sincelejo y Montería.
Quizás, María Fernanda Campo, está confundiendo a Hilda Strauss con Levi Strauss, y a Levi Strauss con Claude Lévi Strauss, aclaro entonces: que Hilda Strauss es una reconocida mujer que ha dedicado su vida a la belleza estética o maquillaje de vitrina en barrios medios y para comodidad de castas señoras en Centros Comerciales en el norte de la ciudad para que por de pronto Madame Campo tenga como arrimar, porque una cosa es cierta, en las universidades públicas, esas que la “ministra” tanto persigue para sus negocios de amigos y conocidos, lo único que podría conseguir sería crema de marihuana o ungüento del Che, ni lo uno ni lo otro le vienen bien, ni la chicha ni el porro van con su estilo de mamá mandona, a lo sumo un cuartillo de LCD o unas buenas pepas de ácidos combinados con excelso licor en uno de los pisos del Hostel Tequendama, conste que no estoy pensando en QuentinTarantino.
Claude Lévi Strauss es por el contrario un prohombre de la academia, el análisis, el estructuralismo, la investigación, el don de servir a los justos gobiernos y universidades con sus valiosos aportes desde 1935 cuando estuvo en el Brasil amazónico haciendo etnografía, y reafirmando si somos o no somos simios con alma por fin..., o de si eramos o no eramos capaces de relacionarnos tomando como modelo las vastas teorías europeas de la conciencia o no conciencia, o sobre el entendimiento de las estructuras sociales: Familia, Estado, Religión, Política, Gobierno o Instituciones. !Ah¡ “ministra” parece que usted quiere hacer etnografía con todos nosotros sin haber leído por los menos a este señor Lévi, que como su nombre lo indica y como cosa rara es de origen hebreo, de los mismos que compran y venden almas al por mayor y al detalle.
Por el contrario, -creo- más bien que su cuento señora “ministra” es por el lado de Levi Strauss, un judío de la Baviera Germánica que llegó a los Estados Unidos en 1847, y que en 1853 funda su primer almacencito de ropa donde empezó a fabricar y vender sus famosos pantalones vaqueros o jean bajo el nombre de la firma Levi Strauss & Co. para los mineros, obreros y sectores bajos de la Costa Oeste de los Estados Unidos. Y que una vez muerto el fulano Levi Strauss sus sobrinos heredaron el emporio, de ese modo en el 2008 se cerró en el país de las cincuenta estrellas la última fábrica de pantalones y cuanta cosa de tela se puede hacer bajo la marca antes mencionada, y como en un cuento de cerditos y ladrones se trasladaron entonces a los países tercermundistas, u sease nosotros, donde se maquila y la mano de obra es bien barata, a un dólar aproximado la hora y de ese modo los Strauss pueden gozar de la acumulación y la riqueza a costa de una población que se ajusta a sus intereses gracias a que personas como la señora “ministra” propenden desde sus poltronas hechas con la necesidad de un pueblo mal educado, moldeado según parece, para las Artes menores o Manuales que llaman, es decir, esta señora nos quiere medir el aceite a costa de familias como los Strauss que nos maquillan, estudian el alma y por último nos venden.



martes, 27 de diciembre de 2011

"NI EL ÑAME ES COMIDA, NI EL VALLENATO ES MÚSICA Y NI EL COSTEÑO ES GENTE"



En un acto de absoluta soberbia, y quizás también en un absoluto despropósito conceptual, peligroso, grosero, e iracundo, un hijo de la más nobles familias, de aquellos que seguramente formaron a su modo la casta, la originaria, sublime y necia sociedad blanca y pura, en lo que hoy se conoce como el “eje cafetero”, los cuales fueron en su momento el motor del labrado, siembra y conservación de la cultura del café, -tuvo- insisto, las groseras palabras a mi modo de ver de decirme que: “Ni el ñame es comida, Ni el Vallenato es Música, Ni el Costeño es Gente”. De este modo queda dicho y entre dicho cuáles son los valores, que nos mueven como pueblo, como cultura y como Estado Social de Derechos. Lo digo porque seguramente a más de uno le parecerá gracioso el apunte, que bien valen la pena ser analizados de forma más o menos coherente. Pues el ñame, así como la papa, el plátano, la yuca, el maíz, la malanga, o el frijol constituyen la base no solo de una región, para el caso Colombiano, sino que encarna el sentimiento por la tierra, y sin lugar a dudas por el origen de nuestra experiencia como Latinoamericanos, es decir, lo que comemos, bailamos y sentimos son el fruto de doscientos años de mestizaje.

De igual modo la música, para el caso del Vallenato, no es solo el repique de un tambor, o el solipsismo de una guacharaca, o el simple sonido de un acordeón, no es de ningún modo un monologo de una cultura atravesada por el sabor y el olor por la vida alegre, vital, eufórica o relajada, sino que en suma somos de algún modo un todo que entrecruza la belleza cultural del blanco, del negro africano, del indio, del Árabe, del europeo, en fin... ser Costeño es una cuestión de reconocimiento por el Otro, somos quizás la región donde todo aquel que respire nuestro propio aire, nuestra nostalgia, nuestro amor por lo lejano y lo cercano será siempre hijo del mar, del río, de la laguna, de la montaña, del indio padre y madre de todo el Continente Americano, nuestras riquezas a parte del ñame, el Vallenato, la yuca, el plátano, el pescado, es que somos y dejamos que el Otro sea en su propósito de ser no importa de que rincón o región del mundo sea, esa es nuestra mayor virtud, quizás cuando Levinas escribió Totalidad e Infinito, no supo que nosotros existíamos, porque a diferencia, del Otro como mi enemigo, nosotros tenemos el valor de decir, que el Otro es mi semejante, y por eso nos gustan las cosas simples como el ñame, el Ron, la hamaca, la casa de bahareque, o el viudo de pescado, es decir, somos y dejamos ser.

Heidegger tardo no se cuánto tiempo tratando de decir, en Ser y Tiempo, un tumulto de cosas, acerca de la otredad, el miedo, el terror, sobre la cuestión del ser ahí, el “Lebenswelt o mundo de la viada” que llaman. Para este personaje, en el lenguaje es donde yace y mora el Ser. Sin embargo hubo uno que de un sólo tajo escribió eso y mucho más, Juancho Polo Valencia en su composición Lucero espiritual, concibe los limites de la mundaneidad en remisión y en propósito del Otro, es decir, a diferencia de Heidegger, Valencia no ve en el Otro mi enemigo, pues, todo Ser y Tiempo es una apología a un racismo que terminó en los campos de concentración Nazi, aunque creo que estoy siendo demasiado generoso al decir, de Heidegger cosas tan importantes cuando quizás sus defensores sepan más que yo al respecto; sin embargo del uso de su lenguaje rebuscado, baste decir, que sirvió para perseguir y reafirmar el espíritu de lo europeo en la nobleza del Ario o blanco legitimo, y en la fealdad de todo aquello que oliera a judío, negro, etc. -tal vez- quizás cabía también por ahí el occidental amerindio; se concentró entonces todo un poder por la eliminación del Otro, ya sea racial, visual, verbal o directamente por el uso de las armas como sino de la puesta en marcha de la xenofobia que terminó en los hornos crematorios o las cámaras de gases, pues una cosa es que los judíos les guste el dinero, y otra muy distinta es, asumir que tienen que ser borrados del mapa, bajo el supuesto de la cuestión religiosa.

Y si el Costeño no es gente, entonces el arroz con coco, así coma la “mazamorra paisa” son simples esperpentos de la razón criolla, y la delicadeza de su cultura son el producto de un imaginario colectivo que nos enseñaron los eruditos de la internet o en la plaza pública cada vez que se festeja un reinado en todo el territorio nacional, así que a mi amigo manizalita, cuyo ojos azules lo acercan un poco más a lo divino que a lo terreno toca dejarlo cerca al Río Badillo, para que escuche un Rumor de Ranchería, y le construya a la mujer de sus sueños una Casa en el Aire, y le dedique una canción en la Ventana Marroncita, donde el jilguero de América le sirva de ruiseñor, y cuando los Tiempos de las cometas le sean propicios a su razón criolla, espero deje de estar como las gallinas echándole flores a las de abajo, pues, ni somos gallos de pelea y tampoco vivimos solo del aguardiente y el tabaco, pues, somos más que eso, somos un mar de sentimiento que todo lo volvemos poesía, es decir, -para que entienda- nos reafirmamos en el Vallenato y nos sentimos orgullosos de nuestro bastimento, del mismo modo no andamos soñando con caviar en plato hondo, pues, gracias a los Dioses Costeños tenemos el huevo de coroncoro, y hemos entendido desde muy niños que las burras son burras y los paisas son paisas, y con todo el respeto eso sí que usted se merece; !ojala¡ Todo fuera ñame y Vallenato.

lunes, 26 de diciembre de 2011

2011, FUKUSHIMA Y LA DIARREA DE LOS “INDIGNADOS”


El año que termina ha dado su brazo a torcer, un largo estadio de levantamientos sociales, guerras fallidas, de celebraciones y despropósitos globales, pues, “la primavera árabe” parece más bien el infierno árido del petroleo. El cuerpo mundial que lideran los países desarrollados está a punto de colapsar, el oro del mundo no es ya suficiente para que los remilgosos poderes del capitalismo cesen de acumular más riquezas para un par de banqueros y unas cuantas familias rancias como sus métodos de explotación. Sin embargo los pormenores de la academia no son suficientes para entender el desplome de sus teorías, las redes sociales han brindado sus frutos en un colectivo que busca identificarse y salir a las calles a protestar contra el uso y el abuso de los sistemas de poder, pero tales apariciones en la esfera de lo público como el caso de los “indignados”, no pasa de ser, eso, la diarrea de un puñado de mujeres y hombres que ladran al sistema que los oprime sin atreverse a soltar el hueso que los entretiene mientras sus babas son el elixir que nutre el jardín hegemónico-capitalista de todos los Rockefeller's que en medio de sus filantropías hecha para zombies juegan a los dados con las políticas globales en favor o en contra de un pueblo u otro.
Así que el 2011 trajo consigo los estragos de los reactores nucleares del Japón, los vientos de recesión de la comunidad europea, el aumento de los dispositivos de poder y control en medio oriente, pues, el petroleo después de la primera guerra mundial, sigue siendo el principal combustible para la invasión y extrapolación de culturas enteras. En este año los canales de televisión han hecho de las suyas con las consignas Mayas del fin del Mundo. Brujos, magos, hechiceros, adivinos, falsos videntes, gente de toda clase han predicho el hundimiento del sistema capitalista, pero aún así viven de los dividendos por tales prácticas, enfermedad o no, el mundo es cada vez más amplio, las fronteras se alejan cada vez más de un mundo posibilitado por el reconocimiento del Otro. Judíos, Árabes, Negros, Blancos, latinos, “sudacas” como nos dicen los gilipollas Españoles, todos comen y beben de la misma mierda destilada por los organismo de control social, político, militar y tecnológicos, pilar del nuevo tercer-latifundismo global donde todos conviven como ratas preñadas de miserias y desigualdades sociales. El futuro es apenas un forcejeo entre la “razón y la sin razón” como diría el mismísimo Don Cervantes.

El palo no está para cuchara diría mi abuela María Dolores Gales Posada, al parecer hija de un español que se vino dando tumbos hasta donde supuestamente el oro brillaba debajo de cualquier tronco por allá en al época donde aún el olor a indio enfermo, y trapos quemados era el pan de cada día, eran los tiempos de la guerra de los Mil días, donde el río Magdalena era la autopista selvática donde todos los europeos cagaban y meaban desde hacia rato todos los males del Estado Moderno, y los tiempos cien años después no han cambiado mucho, seguimos entregando el pedazo de Estado que tenemos a los mismos que nos ofrecen baratijas comerciales, acuerdos binacionales, TLC'S, pues, la rancia oligarquía se viste de paño y corbata para agradar a los blancos europeos ocultando su olor a tapa rabos, y de esa forma poder cerrar tratos con los murciélagos blancos que gozan de nuestra estupidez ideológica, vasalla, colonial y esclavista, para la muestra el último viaje del presidente Santos a la realeza inglesa. Nada más traído de los cabellos, que estos esperpentos que nos ha dado la madre patria como nuestros adalides, estrafalarios comerciantes de quina y caucho, poetas e ilustres centellas y rayos capaces de venderse por un té y una varita de incienso.
De cualquier modo hacia rato que no escribía en este espacio, pues, no tengo las dotes estilísticas de un tipo como Daniel Samper Ospina para hacerlo con tal frecuencia, supongo yo, que este Samper tendrá algo que ver con el Samper de la regeneración o degeneración de finales de mil ochocientos, hijos todos estos, y dueños de periódicos, revistas o pasquines, radio y televisión, los que por centurias viven y chupan la sangre del anoréxico Estado colombiano. El 2011 fue un año para el caso colombiano de tibios destapes de ollas podridas como los robos en el sistema de salud, en la contratación vial, en la sector educativo, etc, destapes que nos afecten finalmente el status quos de los mismos “pájaros, cachiporros, gamonales y finqueros” que década tras década suben al poder a dirigir los designios de la madre patria. Nadie nos rendirá cuenta sobre los estragos de Fukushima, ni por los estragos del medio ambiente, ni por los hambrunas del África, ni por los millones de peces muertos gracias a la contaminación de mares y ríos de la gran industria química y militar. En otras palabras espero de corazón que para el 2012 entre el diablo y escoja como va ser en definitiva el fin del mundo, pues, no creo que el hijo de Dios tenga las agallas de enfrentarse de nuevo a sus congéneres, pues ahora si que son peligrosos con armas de fuego letales y con el apoyo de medio mundo, los Judíos, no creo que estén dispuestos a dejar que alguien se declare su rey cuando ellos son los reyes del vasto imperio de las armas, las drogas, los bancos y la recetas nucleares que les permite ser en definitiva los herederos de este mundo, su mundo de tinieblas y profecías.
Por otro lado y para terminar, la musica, el arte, la tragedia, la visión de terror diez años después de la caída de las torres gemelas, el ayuno de los banqueros, no han sido suficientes para olvidar y volver siempre a rezar la novena, a comer tamal, tragar buñuelos y natilla, disfrazarse de papa Noel, a beber como cosacos y disparar sobre techos de lamina y cartón dejando a más de un lisiado producto del desenfreno de un país hecho para las armas y los pormenores de la guerra, donde aún resuenan en las selvas colombianas el asedio de las tropas tras los quelonios de la guerrilla de las FARC, que bien siguen siendo un buen negocio para los que viven de las armas y de las drogas, principalmente las familias de esmoquin y machete que se pasean por los salones del palacio presidencial, ideando cómo robar sin ensuciarse sus guantes blancos, dejando en el ambiente que todo lo malo que nos pasa, o es culpa del diablo, la guerrilla, o la mala suerte de no haber nacido para mear y beber en bacinillas de oro al igual que personajes como Berlusconi, o el maldito de George Bush. El 2011 fue un año estupendo, en definitiva, para todos aquellos que venden excremento ideologizado en cajillas mágicas como los celulares, televisores y los inventos dejados por el ultimo sabio de la vida: Steve Jobs.


jueves, 10 de noviembre de 2011

SOBRE NICANOR




Yo sé que las personas que leen este artículo son demasiado listas para creer que me levanté tarde esta mañana, que el bus se demoró una hora en pasar y se descompuso a mitad del camino, que tenía una calamidad doméstica y que mi perro se trago varias veces este artículo. Nada de eso, si no he escrito nada, es porque no se me ha dado la gana, o quitándole el dramatismo hiperbóreo, porque no podía –y no pude- escribir el artículo como quería. ¿por qué tanto misterio? Por Nicanor Parra.

Nicanor Parra es mi amigo, y lo puedo decir por dos razones, porque el ya sabe de mí y yo sé de él. Todo comenzó una noche en que me encontraba escribiendo un texto sobre Whitman (que próximamente publicaré) y al otro lado de la línea se encontraba un amigo, de esos que conocen mi pasión desmedida por el pensamiento de Nica, diciéndome: -Hermano, Parra va a saber de nosotros. No lo creí, y en una explicación barroca, todo tuvo sentido, el antipoeta iba a recibir un papelito firmado con el nombre de ambos en donde se le expresaba nuestro afecto en dos líneas. –A Nicanor le encanta eso. Le dijo una amiga personal del escritor que sería la comisionada para llevar el papel.

Por la emoción anterior, hoy levanto un estatuto sobre Parra: basta de aprovecharnos de la inocencia de este hombre de 9 décadas, basta de sacarle leche a su persona (no a sus escritos), basta de verle como un payaso que siempre tiene algo gracioso que decir –los poetas también ven el mar sin pensar nada sobre el mar- o inteligente que anotar sobre un tema común; que quede en el acta que cada escrito de él es una nueva empanada y no hay molde en tiendas de pastelería ni en fritanguerías; que le gusta la playa y quiere descansar, que ha estudiado juiciosamente y sus chistes nada tienen de prosaicos o de chistes, que le gustan las colegialas y el vino, que nunca recibió un Nobel por culpa de su amante sueca enfurecida; que amaba a Rulfo, que Neruda fue su padrino, que Huidobro lo embriagó y que Garcilaso y Rabelais son lecturas de su preferencia, que sabe hacer un soneto o un madrigal pero no lo anda alardeando, que la poesía venía en muletas y la dejó en silla de ruedas, que toda su ironía es la desnudez del pensamiento, que nunca utilizaría tantos que en un escrito, que es un anciano pródigo que pertenece con orgullo a la tribu, que cree en el lenguaje de ésta, que confundió el ser con el ente, que sólo creando mundos se consuela, que no ha aportado nada a la literatura actual, en cambio sí mucho a la teoría del movimiento y de la mecánica, que cada cosa que se dice de él nada tiene de fundamento sino en la palabra misma de él.

Y aquí nos quedaríamos mucho pero no quiero ser de esos escritores de blog que nos abruman con sus textos larguísimos, basta con reproducir un fragmento de un poema de Andrés Torres (modificado abusivamente por mí) que ilustra cómo me siento con la escritura de Don Nica:

"contesto el teléfono y me suena a Tristian
pero es daniel diciéndome proeta aunque me quiera (decir poeta)
y digo
y ella
y a él le suena a y ella
y también digo y su ella
y a él le suena a y su ella
entonces se calla y nos ponemos a llorar mientras decimos chistes"
Daniel García León.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS


Señor:

Que mis tormentos y mi vital aridez permanezcan junto a mí. Que mis demonios sea lo único que me habite y mi silencio lo que tenga por decir. No me restrinjas la posibilidad de mis propios desencuentros y condena en mí toda esperanza salvo la que me mantiene en pie. Permíteme la tranquilidad del instante desarticulado y la renuncia al acto mismo. Aviva en mí la chispa del desprendimiento y procúrame el don puro del no-hacer. Deja que la noche sea mi lugar y exprópiame del día, de la luz y sus destellos.

Que la soledad jamás me abandone y que mis heridas permanezcan abiertas. Concédeme el deseo de vivir en el hastío despojado de todo itinerario. Sácame de toda ruta, de todo proyecto y de todo por-venir, a no ser que sea alcanzar la frivolidad, ese estremecimiento voraz que procura el mundo. Permíteme cada noche mi propio escrutinio y no admitas que me llegue el alba sin la angustia que produce.

Señor, que me hunda en los confines de la no-ilusión y que el desengaño me atenace al punto de la asfixia. Que tu reflejo jamás penetre mi soledad. No me des fuerza ni animes mis pasos; no me auxilies ni me alejes de las ruinas. Exclúyeme de lo eterno, no necesito más que de lo efímero y execrable para debatirme con mis entrañas, para frecuentarme de cuando en cuando. Que mi estadía oscile entre la morona y el desgarro.

Que la fuerza del desposeído no me abandone. Que mi motivo para existir sea el mismo para dejar de ser: ninguno. Aleja de mí la tentación de cura y que mis ojos jamás se nublen. Que la pesadez del mundo y de mi propia existencia me sigan carcomiendo.

Amado Señor, que mi renuncia, abandono e inanidad sólo afecten a mí mismo, que mi desesperanza y podredumbre no alcance a los demás. Asegúrame el arte de fingir, de actuar, de la risa y el gesto amable (como hasta ahora), nadie más, aparte de mí tiene que soportar mi dolor. Pero no me dejes, Señor, sin mi sustento vital, porque si algo soy ha sido gracias a mis taras. Amén.

miércoles, 12 de octubre de 2011

LA ELIMINACIÓN DEL HOMBRE EN LA SOCIEDAD MORAL Y POSMORAL


En la actualidad parece que nos encaminamos a una manifestación ética completamente apolítica o antipolítica. La cultura del ahora, centrada en la satisfacción inconclusa de los placeres y las necesidades, deja de lado cualquier interés a posteriori. El desplazamiento del deber con un fin teleológico, por el deber de un individuo autónomo, centrado en un sujeto burgués desde el siglo XVIII ha sentado las bases para el modelo de individuo que de la mano con los factores y dinámicas económicas se ha venido constituyendo. Esa ética cuyo fin es el individuo humano, si bien es cierto, tiene una pretensión abstracta: lo humano, conduce no a lo que el filósofo alemán creyó. El proceso se invirtió y lo que era un fin se volvió un medio. ¿Qué factores incidieron en el cambio? ¿Cómo se desarrolló una pretensión universal de una ética que tenía como eje el individuo?
Ese individuo dentro del modelo democrático nacido en la modernidad constituye la esencia de los fenómenos actuales. El final del deber se dio hace mucho, los hombres de espíritu liberal trasladaron el deber de lugar. Es claro que tales hombres dieron forma a una república cuyo centro o núcleo es la economía y, ésta regula la forma como los individuos de una sociedad se manifiestan. La conducta, las costumbres, los hábitos son regulados por la economía. Los hombres hacen del mercado su lugar público, por ende son mercancías, oferentes y demandantes. En la sociedad actual el hombre juega ese papel tripartita. Por un lado es un objeto que satisface una necesidad, por otro, un agente que ofrece la satisfacción y, por último, quien satisface la necesidad al obtener el objeto.
De este modo, lo que tenemos es una ética del mercado. El deber se remite a una dinámica económica, donde la dialéctica que se despliega termina con una constante negación del hombre. Precisamente porque en ese sentido humano – racional del hombre, se excluye y se convierte a la mayoría en la palanca de Arquímedes que mueve el mundo de la mercancía, donde el hombre es una mercancía más. Lo anterior se da porque mientras la clase burgués construye una ética laica, donde el individuo liberal es su objetivo; el pueblo tiene una ética religiosa donde el objetivo es el más allá que la religión le plantea. En ese sentido los segundos sufren en este mundo para gozar en el otro, mientras que los primeros disfrutan de la seguridad de esta vida, usando al pueblo para la consecución de sus fines. ¿Existe en esta dialéctica una afirmación del esclavo en el amo?
Si antes el discurso moralizante era instaurado en la sociedad por la religión en las escuelas, o las universidades, ahora el papel moralizante se hace a partir de la pantalla. La publicidad es la forma de expansión de la nueva moral, que bajo el paradigma del individuo liberal universaliza una democracia del mercado. Lo que se tiene entonces es un mercado “democrático”. La relación política de los hombres es remplazada por una relación comercial, no en vano el surgimiento de contratos, letras de cambio y, toda una serie de documentos legales, que dan forma a un Estado burocrático, cuya función es el monopolio de la violencia y la administración legal de las relaciones económicas entre sus individuos. En pocas palabras, el Estado defiende la propiedad privada que es lo relevante en la ética del individuo racional moderno.
En este sentido, se da una relación moral doble. La lucha contra la inmoralidad del pueblo, tiene como fundamento introducirlo en la dinámica moral de la burguesía, la felicidad como discurso y el trabajo como forma de alcanzarlo, es el método que se usará para llevar a los hombres a la producción. De allí que las instituciones moralizantes en la secularización de la moral pasen de la promesa de salvación, a tener como objetivo la salubridad democrática. De esta forma, la salubridad democrática, construye un cuidado de sí, donde el cuerpo toma relevancia, ya que es no sólo una fuerza productiva sino también un mercado de consumo.
Al decir de Lipovetski, la sociedad del posdeber superficializa la realidad, los problemas sociales, incluso el mal cae en lo superficial gracias al espectáculo. El sujeto neoliberal enraizado en el individualismo liberal crea una cultura de la felicidad subjetiva. Afirma una democracia individual donde no hay cabida para la comunidad. La proliferación de lo sensacional, del espectáculo, del show, ficcionaliza los problemas, los reduce a diversión. Incluso una masacre, una invasión de un país a otro, es vista como una película que lo aleja de la realidad circundante del individuo feliz. De esta forma, los medios con sus shows y la publicidad legitiman la violencia de la sociedad posmoral.
¿Dónde queda la responsabilidad y la culpa en la sociedad posmoral? Un sujeto que se virtualiza en el mundo es lo que ha ido creciendo en los últimos tiempos. El sujeto neoliberal tiene una conciencia light, que se acomoda al interés de la acción, sin importar las consecuencias. Se desarrolla una superficialidad del mal, que posibilita procesos globalizantes donde la violencia se hace presente. ¿Era acaso esa la pretensión de la modernidad? ¿Es esa la subjetividad que un mercado político con origen en la burguesía moderna requiere y por lo tanto ha venido construyendo?