martes, 1 de mayo de 2012

LA MANIFESTACIÓN DEL MAL Y SU REALIDAD EN EL MUNDO




Aún hoy en pleno siglo XXI nos seguimos preguntando por el problema del mal. ¿Existe el mal por el mal? ¿Es el mal algo en mismo? El problema parece complicado por dos razones: la primera, porque el hombre es su agente y su juez; la segunda, porque aparece como una oposición a lo que normalmente a través de la historia se ha creído: el orden del mundo. Pensar el mal implica pensar un acto realizado por el hombre, ya que éste es el único ser que tiene la facultad de juzgar como bueno o malo una acción. Teniendo en cuenta lo anterior, pareciera y algunos autores lo defienden que quien comete el mal, carece de la facultad de pensar, de significarse el acto, de evaluarlo. ¿No será que lo piensa muy bien, que lo maquina de tal forma que puede parecernos que no piensa, es decir, que es capaz de hacer el mal y engañar a los espectadores y jueces?

Este escrito mostrará las ideas que al respecto del mal estudia Angela Uribe Botero, quien analiza el problema del mal desde la perspectiva de la negación del ser humano en un acto violento. Ese análisis lo hace a partir de un hecho que se conoció como: la casa Arana. Para ello va a tener en cuenta dos teorías: la teoría del mito del mal puro que aparece en la psicología moral, y una segunda que niega el mito del mal puro, que es el principio socrático según el cual el mal es producto de la ignorancia (Cf. Uribe, 2009: 139).

En su estudio nos muestra haciendo uso de relatos históricos de lo sucedido en la casa Arana, los actos violentos que se llevaban a cabo en esa empresa cauchera. La forma como compran unas tierras y lote de indios para empezar a explotar el caucho, los abusos a los que eran sometidos y las torturas hacen aparecer una negación del otro o de la humanidad del otro. Este tipo de acciones se manifiestan por una serie de teorías o doctrinas que se introducen en los espacios de relación donde el discurso de uno niega las manifestaciones de aquellos que son diferentes. Eso que resultaba tan terrible como indescifrable autorizó al blanco para afirmar contra el indio caníbal la verdad de su propio mundo (Cf. Uribe, 2009: 140).

El mito del caníbal o del indio como ser irracional, sin alma, es el argumento o la justificación para someterlo y destruir su naturaleza en un primer momento y su existencia después. La relación victimario – víctima no es otra que la del hombre y el animal y, como el mal sólo posee ese carácter cuando se le infringe a otro hombre en este caso el mal no existe. Lo que se desarrolla es un proceso de dominación y sometimiento de una naturaleza salvaje. Como vemos es que como apunta la autora el blanco termina imponiendo la verdad de su mundo, de allí que en la misión civilizadora se halle un lastre de horror, que termina siendo maquillado con eufemismos como: civilización, desarrollo, progreso, felicidad y todos esos términos que la academia justificadora y los hombres de sapiencia suma inventan en su alquimia lingüística.

Ahora bien, los comentarios que llegan sobre los pobladores de esas tierras, es que son violentos, agresivos y caníbales, éstas características parecen darle las razones necesarias a los victimarios de llevar a cabo su empresa. Así lo entiende Uribe, cuando señala que ayudados por la historia es posible encontrar algo de verdad en la manera como su defensa es también testimonio de una cultura aterrorizada por el mito del canibalismo y la ferocidad de los indios. Hace referencia a la defensa del señor Arana en Inglaterra, quien argumenta que allí lo que se hace es una labor civilizadora de los indios, conducirlos a la razón y que ellos deben aportar en lo económico para la realización de dicha tarea (Cf. 2009: 140). sin embargo, el problema es que se convirtieron en jueces de una cultura y sin ningún tipo de mediación a no ser la violencia irrumpieron en su mundo. Negaron la humanidad de los aborígenes y, en este caso el mal se configura como un acto consciente y premeditado en el cual la capacidad de juicio y pensamiento están presentes en los actores del mal.

Es de aclarar que su juicio no tiene en cuenta el valor del otro como ser humano,porque actúan en la guiado por una lógica que muestra a la víctima como lo opuesto que debe o bien llevarse a la lógica del victimario o destruirlo. Lo que atrae en el caso Arana y en toda empresa civilizatoria o como se le quiera llamar en la actualidad es que imponen la razón con la irracionalidad, acaban con los bárbaros usando la barbarie ¿no es eso contradictorio, a no ser que se argumente que para acabar el mal hay que usar el mismo mal? ¿y si es así, la única justificación no la da es quien diga tener la verdad y lleva a los demás a aceptar la barbarie?

De esta manera el mal existe según quien determine su aparición, si es un terrorista ahí está el mal, si es un Estado allí está el bien que aparece bajo el orden de la democracia. Es decir, es una cuestión discursiva relacionado con el poder. Este tipo de diferencia lo legitima la historia que en su discurso totalizante convierte las atrocidades en necesariedades que permiten que se llegue a realizar el fin del hombre. Lo que quiere decir, que para alcanzar la humanidad es necesario que se den en el mundo estas manifestaciones violentas y negación de otras formas de vida.

Hay un momento del texto de Uribe donde cuenta citando a Taussing, que las autoridades inglesas al leer el manuscrito lo alteraron al ver lo que contenía para mantener la sobriedad que exigía objetividad y moderación. En lo cual, ella considera, que lo que se expresaba con esa sobriedad era la dificultad que tiene cualquiera para entender que se cometiera este tipo de actos bajo supuestos propósitos civilizatorios y económicos (Cf. 2009: 141). ¿no será más bien una forma de ocultar la barbarie de la civilización que ellos representan? Creer como jueces que el agresor no es consciente e incluso que éste realiza el acto bajo la misma consciencia racional, no es otra cosa que justificar bajo el asombro, la sobriedad, la objetividad o la moderación, la violencia.

Hemos hablado del mito del mal puro, pasemos ahora a la teoría que lo contradice, es el planteamiento de Sócrates en el Menón, donde afirma que quien comete el mal lo hace por ignorancia o lo que es lo mismo por falta de conocimiento. Angela Uribe al respecto dice:Esto significa, en primer lugar, que el perpetrador no parecía emplear la violencia como un medio para un fin determinado; la violencia, en este sentido era gratuita(Uribe, 2009: 142). lo que quiere decir, que el mal es un resultado que no se buscaba, y que aparece como una cuestión fortuita que permite reconocer una imperfección del acto. Por lo tanto, el mal no existe en tanto mal, sólo es una consecuencia desfigurada del bien.

El mal como resultado de la ignorancia conlleva a que todo aquel que hace el mal obra involuntariamente, siguiendo con la idea socrática. La primera de esas afirmaciones de Sócrates quiere decir que nadie desea el mal sin más, por lo tanto quien afirme que el mal por el mal existe, que éste puede ser un fin en mismo, es parte de una ficción según la cual los seres humanos participamos de una suerte de aspecto diabólico del mundo, por lo tanto estaría postulando una suerte de ontología del bien y del mal (Cf. Uribe, 2009: 142). Esa involuntariedad del agente es tal en la medida en que el considera que está haciendo el bien. ¿Pero como un asesino puede considerar el asesinato como bien? Aquí entramos en otro orden, está haciendo el bien desde su orden, él defiende su mundo. Sin embargo, en ese fin protector se encuentra realizando el mal. Sabemos que ante el fin último y desde esta dimensión el mal se valida como salvaguarda del orden.
Porquedesde esta perspectiva socrática el mundo es uno solo e indivisible y todo aquello que lo conforma se ajusta a un sistema consistente y ordenado. Por lo tanto allí donde las acciones humanas no parecen tender al orden del mundo, donde esas acciones parezcan malas lo que hay es una falta de conocimiento. Y si hay que buscar una causa del mal, ésta debe buscarse en un fallo de la razón( Cf. Uribe, 2009 143). La falta de conocimiento es según Sócrates lo que hace que aparezcan actos que van en contra del mundo, debido a esa carencia hay que buscar el mal como un fallo de la razón. Esto quiere decir, que el conocimiento lo posee el hombre al igual que la razón, por lo tanto el mal en mismo no existe, sino una manifestación de los hombres que se juzga como mal.

Eso teniendo en cuenta el planteamiento socrático, donde el mal no es algo externo en el mundo sino una potencialidad inherente en el hombre y, que quien sabe o conoce no lo realiza porque reconoce que está actuando mal. Pero el hombre fenomenaliza el mal en el mundo, y al hacerlo hace que éste exista. Tanto el bien como el mal son valoraciones que los hombres hacen con respecto a las acciones, de allí que son éstos quienes a través de sus actos les den existencia. Por lo tanto, tanto el bien como el mal son manifestaciones de la racionalidad de los hombres, no hay en el momento de realizar uno u otro ni ignorancia ni falta o falla de la razón.

Ahora bien, teniendo en cuenta que el mal es un juicio valorativo que se hace hacia una acción humana, su contenido moral varía de acuerdo a quien como dijimos en párrafos anteriores emite dicho juicio. Parece ser que desde la perspectiva del perpetrador sus acciones están defendiendo el orden del mundo, lo establecido por ese ambiente en el que se encuentra. Eso lo hace que se juzgue como bueno. Sin embargo desde la perspectiva de la víctima lo que se comete es el mal (Cf. Uribe, 2009: 144). lo cual lleva a que en el victimario desde su lógica el acto lleve una carga moral positiva, debido a que según Baumeister, citado por Uribe, el victimario subestima o descuida la dimensión moral de sus acciones. Lo cual hace que en las ideas del perpetrador, los conceptos de crimen y la bondad se compensen (Cf. Uribe, 2009: 150).

Ahora bien, desde la perspectiva de la víctima el acto cometido tiene carga moral negativa debido a que se le está violentando, torturando. Aquí es donde se pone en cuestión la facultad de la razón de juzgarse a misma. Porque el victimario asume que actúa de forma racional, pero la razón de la víctima lo que ve es un acto irracional que por medio de discursos se muestran como racionales, los discursos aparecen como legitimadores de la violencia con lo cual, el mal infringido queda olvidado porque el otro es visto como el salvaje, el mal, el terrorista. Desde esta mirada y para terminar nos podemos preguntar porque el texto de Uribe lo deja entrever ¿es necesario que exista la víctima para que el victimario reconozca que realiza el mal? ¿no hay cierto grado de perversidad en esa intención de reconocimiento?

BIBLIOGRAFÍA
Uribe Botero, Angela. (2009). Perfiles del mal en la historia de Colombia. Bogotá. Universidad nacional de Colombia.

miércoles, 22 de febrero de 2012

El SEXO DE DIOS





A la hora de hablar de “Sexo” la situación se torna un tanto pegajosa, libidinosa, misteriosa, temeraria, es decir, que no sabemos si estamos frente a la esencia de la cosa, o en su defecto en la sustancia misma de la cosa que quiso Dios fuera la causa en sí de la posibilidad misma que tiene el sexo de crear el hermoso caos que tiene al mundo al borde del exterminio total si nos vamos a una guerra limite entre los Estados que buscan liderar  y dominar esta cosa que gira sobre su propio eje. Iraquíes, Iraníes y los mismos Judíos son el claro ejemplo de porque el sexo es a fin de cuentas el malestar de tantos deseos reprimidos por siglos enteros, todos han desarrollo con el paso del tiempo lo que yo llamo la “Política del Origen”, ellos dicen ser los guardianes de los genes del primer polvo que se echaron en la tierra, no sabemos cómo ni dónde, pero la cuestión es que detrás de semejante enjambrare de ideas y costumbres la religión así como los medios de producción mueven su arsenal de mercancías: condones, tampones, medicamentos para que ellas no conciban, jabones, grilletes imaginarios como el sexo es pecado o gracias al sexo Dios achicharró a Sodoma y Gomorra, así las cosas el sexo como producción de sentimientos es un buen negocio.


Todos tiran de sus concepciones como guardianes -menos los perros y las perras- que lo hacen y lo disfrutan sin darse la cara. Ahora bien, el hombre cayo en el fondo o rescoldo de la potencia que dicha materia: el “Sexo” nos procura, siempre bajo el temor de aparearnos a partir de la misma fuerza vital que el sexo posee, por ejemplo el hombre (Adán) hubo de habérselas con su igual (Eva), pues gracias al gusto por el sexo el mundo urbano que hoy poseemos terminó siendo el resultado de la lógica misma de la necesidad de tenerlo, de poseerlo, de disfrutarlo, de salir en busca de él a los parques, a los moteles, a las plazas, a  las calles, a las cantinas, a los prostíbulos, pues, el sexo después de Adán y Eva se convirtió en “practica” de ricos y pobres, hasta los hijos de Dios bajaron a practicarlo con las hermosas de aquellos tiempos. Ahora bien el sexo como arma, es otra cosa, se convierte en control, en sujeción, en progresión sistemática del sexo como producción de marketing social, económico, religioso y el más temible de todos: el sexo como arma de guerra, el sexo como arma económica, como arma que castra la identidad cultural de los pueblos ajenos a las religiones que engloban y maldicen el mundo, allí el sexo se convierte también en extrapolación del sexo como instinto.


Pero nadie habla del sexo como inspiración, del sexo como desentrañamiento del ser, o el sexo como metafísica de la música, o que gracias al sexo los poetas pueden escribir antipoemas, o poemas gnósticos como los de Gabriela Mistral, o poemas desesperados como los de García Lorca, e incluso del sexo como trazos en la pintura de Picasso. No podemos pasar tampoco desapercibidos sobre el cielo de la filosofía, pues, gracias al sexo hombres como: Santo Tomás, Leibniz, Descartes, Kant, Hegel, Kierkegaard o Heidegger se echaron tremendos pajazos tan largos que aún hoy todavía nos siguen escupiendo sus babas enfermizas acerca de la política como razón de ser de la justicia y de la justicia como Organon de la idea de Dios, del Estado, de la dialéctica del "amo y el esclavo", o escritos sobre el Humanismo después de haber encendido los hornos crematorios en los campos de concentración nazis. El sexo da para todo hasta para enseñar en las escuelas a que los niños y niñas aprendan a masturbase, tan decadente ha caído el hombre que la ineptitud empueja para que en los colegios del mundo occidental gasten los millones que tu quieras tratando de enseñar aquello que al mismísimo Dios se le escapo de la mano: EL “SEXO”.


lunes, 20 de febrero de 2012

SEÑOR ¡PARE DE MIRAR MIS TETAS!


De Charles Bukowski


Big Bart era el peor hombre del Oeste. Tenía la pistola más rápida del Oeste y se había tirado la más grande variedad de mujeres en el Oeste, más que cualquier otro. No era aficionado al baño ni a la mierda de toro, tampoco ser el segundo mejor. También era el jefe de una carroza con rumbo al Oeste, y allí no había ningún hombre de su edad que hubiera matado a más indios o tirado con más mujeres o matado a más hombres blancos.

Big Bart era grande y lo sabía, y todos lo sabían. Incluso sus peos era excepcionales, más sonoros que la campana de la cena, y era bien dotado. El asunto de Big Bart era llevar las carrozas seguras, acostarse con algunas damas, matar algunos hombres y entonces volvía por otra carroza cargada. Tenía barba negra, una sucia boca de tonel y unos radiantes dientes amarillos.

Acababa de sacarle el infierno a martilladas a la joven esposa de Billy Joe mientras que hizo que éste mirara. También hizo que la esposa de Billy Joe hablara con Billy Joe mientras se la tiraba. Le hizo decir a ella “¡Oh, Billy Joe, todo su cuello de pavo está atascado dentro de mí, desde mi vagina hasta mi garganta, difícilmente puedo respirar! ¡Sálvame Billy Joe! ¡No, no me salves Billy Joe!”
Después de que Big Bart terminara, hizo que Billy Joe lavara sus partes y entonces salieron todos juntos hacia una gran cena con jamón, habichuelas y bizcochos. 
 
Al siguiente día se encontraron con una carroza solitaria corriendo a través de la pradera por sí sola. Un delgado muchacho cercano a los 16 años, con un grave problema de acné, sostenía las riendas. Big Bart cabalgó alrededor.
¡Oye chico!” dijo él.
El muchacho no respondió
Estoy hablando contigo muchacho…”
Bésame el culo” dijo el muchacho.
Soy Big Bart” dijo Big Bart.
Bésame el culo Big Bart” dijo el muchacho.
Hijo, ¿Cuál es tu nombre?
Ellos me llaman “The Kid””

Mira Kid, no hay manera de que un hombre logre atravesar este territorio indio con una sola carroza”
 Pretendo hacerlo” dijo The Kid.

O.K. Son tus pelotas Kid” Dijo Big Bart y dio vuelta a su caballo, entonces se abrieron las cortinas de la carroza y apareció esta pequeña con sus bien llenadas tetas de 40 pulgadas, un fino y gran culo y ojos como el cielo después de una gran lluvia. Ella puso los ojos sobre Big Bart y su cuello de pavo se sacudió contra el borde de la silla.
Kid, por tu propio bien vendrán con nosotros”

Jódete viejo” dijo The Kid, “No tomo putos consejos de un viejo con calzoncillos sucios”
He matado hombres por parpadear” dijo Big Bart.
The Kid escupió en el suelo, se incorporó y se rascó su entrepierna.
Me aburres viejo, piérdete ahora de mi vista o te ayudaré a parecerte a un pedazo de queso suizo.”
Kid” dijo la mujer saliendo cerca de él -una de sus tetas estaba flotando, poniendo duro al sol- “Kid, pienso que este hombre tiene razón. Solos no tenemos oportunidad contra eso indios hijos de puta. No seas un idiota. Dile al hombre que nos uniremos”
Nos uniremos” dijo The Kid
Cuál es el nombre de tu mujer? Preguntó Big Bart.
Honeydew,” dijo The Kid

Y señor, pare de mirarme las tetas,” dijo Honeydew, “o le sacaré la mierda con mi cinturón”

Las cosas fueron bien por un tiempo. Hubo una escaramuza con los indios del Cañón Blueball. 37 indios muertos, uno capturado. Sin victimas americanas. Big Bart le colocó un narigón al indio prisionero y lo hizo su cocinero. Hubo otra escaramuza en el Cañón Clap. 37 indios muertos, uno capturado. Sin victimas americanas. Big Bart le colocó un narigón…

Era obvio que Big Bart se excitaba con Honeydew. Él no podía apartar sus ojos de ella. Ese culo, sobre todo ese culo. Una vez mirándolo se cayó de su caballo y uno de los dos cocineros indios se rió. Entonces quedó solo un cocinero indio.
Un día Big Bart envió a The Kid con un grupo de caza para atrapar algún búfalo. Big Bart esperó hasta que desaparecieran del camino y se hizo a la carroza de The Kid. Saltó sobre la silla, apartó las cortinas y entró. Honeydew estaba agachada en el centro de la carroza masturbándose. 
 
Por Dios bebé” dijo Big Bart, “no lo desperdicies”
Lárgate de aquí” dijo Honeydew sacándo su dedo y apuntando hacia Big Bart, “¡Vete al infierno y déjame hacer mis cosas!”
¡Honeydew, tu hombre no se encarga de ti!”

Él se encarga de mi idiota, Sucede que no consigo lo suficiente. Justo después de mi periodo me pongo caliente.”
Escucha, bebé…”
jódete”
Escucha, bebé, miraa…”
Entonces sacó su martillo automático. Estaba púrpura, sin prepucio y se balanceaba como el péndulo en el reloj del abuelo. Gotas de fluido cayeron en el suelo.
Honeydew no podía apartar sus ojos de aquel instrumento. Finalmente dijo “ ¡No vas a meter ese maldito palo dentro de mí!”
Dilo en serio, Honeydew.”

¡NO VAS A METER ESE MALDITO PALO DENTRO DE MÍ!”

Pero ¿por qué? ¿por qué? ¡Míralo!”
Lo estoy mirando”
¿Entonces por qué no lo quieres?”
Porque estoy enamorada de The Kid”

¿Amor?” Dijo Big Bart riendo “¿Amor? ¡Ese es un cuento de hadas para idiotas! ¡Observa esta maldita guadaña!¡Ella puede sacarte el amor a golpes las veces que sea necesario!
Amo a The Kid, Big Bart”
Y está mi lengua” dijo Big Bart “la mejor lengua del Oeste”
Él la sacó e hizo gimnasia con ella.
Amo a The Kid” dijo Honeydew
Bueno, jódete” Dijo Big Bart y se abalanzó sobre Honeydew. Era trabajo de perros meter esa cosa adentro, y cuándo lo hizo, Honeydew gritó. Le había dado cerca de siete veces cuando sintió que estaba siendo apartado rudamente de ella.

ERA THE KID, QUE HABÍA VUELTO DE LA CACERÍA.

Conseguimos tu búfalo hijo de puta. Y si te subes los pantalones y das un paso afuera, arreglaremos el resto”
Tengo el arma más rápida del Oeste” dijo Big Bart
Te haré un hueco tan grande en tu culo que lucirá como un poro de tu piel” dijo The Kid “ Vamos, terminemos con esto, estoy hambriento y quiero la cena. Cazar búfalos siempre abre el apetito…”

Los hombres se sentaron a observar el campo de fuego. Había una vibración definitiva en el aire. Las mujeres estuvieron en las carrozas, orando, masturbándose y bebiendo ginebra. Big Bart tenía 34 muescas en su pistola y muy mala fama. The Kid no tenía ninguna muesca en su pistola. Sin embargo, tenía una confianza que pocas veces se había visto en otros. Entre los dos, Big Bart parecía más nervioso. Tomó un sorbo de whiskey drenando la mitad de la botella, y entonces se acercó a The Kid.

Mira Kid…”
Sí hijo de puta…”
Digo, ¿por qué perdiste la calma?”
¡Te voy a volar las pelotas viejo!”
¿Pero por qué?”
¡Te metiste con mi mujer viejo!”

Escucha Kid, ¿No lo ves?. Las mujeres ponen a un hombre en contra de otro. Justamente ahora estamos cayendo en su juego”
¡No quiero escuchar tu mierda papá! ¡Retrocede y desenfunda! ¡Tú lo has pedido!”
Kid…”
¡Retrocede y desenfunda!
Los hombres estaban tensos en el campo de fuego. Una ligera brisa con olor a mierda de caballo vino desde el Oeste. Alguien tosió. Las mujeres en sus carrozas bebían ginebra, rezaban y se masturbaban. El crepúsculo estaba cayendo.

Big Bart y The Kid estaban separados por 30 pasos.
Desenfunda, malparido,” dijo The Kid, “desenfunda, malparido abusador de mujeres”
A través de las cortinas de la carroza, apareció silenciosamente una mujer con un rifle. Era Honeydew. 
 
Apoyó el rifle sobre su hombro y miró por el cañón.
Vamos violador cornudo,” dijo The Kid, “¡DESENFUNDA!”
La mano de Big Bart se acercó a su funda. Un disparo rasgó el crepúsculo. Honeydew bajo su humeante rifle y volvió a la carroza. The Kid estaba muerto en el suelo, con un hoyo en su frente. Big Bart colocó su arma sin utilizar en su funda y se dirigió hacia la carroza. La luna estaba en lo alto.

Traducción por Daniel García.

martes, 24 de enero de 2012

INTERSTICIOS A-SEXUADOS

Yo quería escribir un artículo sobre Whitman, pero sé que los estudiosos culturalistas me dirían que olvidé mencionar su parte homosexual y que es de vital importancia para el artículo, es más, que si el poeta no tuviera esta orientación sexual, sería malísimo; entonces pensé en escribir sobre Picasso, pero un hombre tan machista no merece ser santificado como lo proponía yo. Las académicas sentirían horror con las Señoritas de Avignon porque es una tradición falocéntrica de la explotación del cuerpo de las mujeres hecho de palabras: que espantoso ver a Pablo entrando a un burdel –si es que entraba- o que se atreviera a desnudar más allá de los huesos a estas hermosas damas. -¡Qué señoritas ni que nada! ¡Mujeres de la vida fácil! Vagabundas superficiales de alguna revista de consumo de la época (aunque esto suene más a abuelas conservadoras del siglo pasado, ya saben la delgada línea que hay entre ellas y el culturalismo).
No escribí sobre Whitman o Picasso por miedo ¿Qué señalamientos me esperarían a la vuelta de la esquina? Todos estos argumentos me traicionaban cada vez que intentaba empezar este artículo, incluso pensé y tome vuelo al escribir sobre las yubartas, imaginaba que sus cantos podrían levantar la piedra más profunda del océano, pero me di cuenta que no quedaría nada bien hablar de seres con sobrepeso, ni que tampoco tenía el suficiente aliento para escribir el género de cada animalito (yubarta macho-hembra o hembra-macho) cada vez que estaban en una sinfonía.
Estaba atorado en un dilema emocional, que Mallarmé tenía familia y no una escuadra, que si decía golpes de dados estos bárbaros podrían decir Elenco o Caras; estuve dos meses encerrado en la Biblioteca Nacional de Modernos buscando obras que no fueran capaces de ser corrompidas por los culturalistas y casi muero enterrado entre Cervantes y Rabelais, de no ser por el sonido del celular, allí alguien me hablaba y lo que atiné a decir fue:
- SiSí, me voy de putas, que sean las señoritas de Picasso.
Por: Daniel García.

miércoles, 4 de enero de 2012

LA “MINISTRA” Y LOS STRAUSS


La “ministra” de Educación Nacional -María Fernanda Campo-, cuyo objetivo es: “Garantizar, el derecho a la educación con criterios de equidad, calidad y efectividad, que forme ciudadanos honestos, competentes, responsables y capaces de construir una sociedad feliz, equitativa, productiva, solidaria y orgullosa de sí misma”. Nada que ver, pues lo anterior es un claro ejemplo de cómo la farsa y la teatralidad van de la mano, pues, parece que para ser feliz en este país se necesita un Ponque Ramo (harina recubierta con chocolate), una Pony Malta (bebida gaseosa a base de malta) y catorce horas de trabajo por los mismos $ 566,700 pesitos, u sease, unos Us 287,79 aproximadamente; - bueno- este texto es con el fin o para que la señora “ministra” (la minúscula es a propósito), que jamas nos llegará a leer,- entienda-, bueno, cosa que dudo, -decía- que su anegadizo camino a la felicidad, no es otra cosa que un rebuzno suyo en las puertas del infierno.
Ahora bien, la “ministra” es graduada de la Facultad de Ingeniería de la pulcrisima Universidad de los Andes, con un machacadon máster de finanzas en la Metodista American University, que para desgracia de este país y de la ralea que se deja gobernar por estos mequetrefes arrodillados al sistema financiero, tiene como una de sus principales tareas (me refiero a la University) desde que fue fundada en 1893 a las Artes Liberales, es decir, que allí consideran que las destrezas profesionales u ocupaciones especializadas llamadas Artes Manuales, o Artes Menores, lo que la insigne “ministra” nos quiere clavar como la mejor opción y modelo educativo para este país, u sease las carreras técnicas y tecnológicas, las tienen los de esa University como indignas, o la “Ministra” se fue a la dichosa Universidad a jalarse los pelos, o nos quiere coger de marranos para que los banqueros nos soben y luego nos echen con la calma del caso sus moneditas salariales desde que vamos a la escuela a “estudiar”.
Así pues las cosas, la “ministra” ha tenido el tiempo suficiente para cranear con detenimiento cómo iba ser el gran salto de la educación en este país, creo que todo empezó cuando estuvo todo ese tiempo metidita en la Cámara de Comercio de Bogotá, ideando y tramando junto con sus clientes privados favoritos, los del sector financiero, cómo cogerse entre ellos el sistema educativo en una especie de fiesta “filistea o romana”, para que entendamos todos: fiestas orgiásticas, donde durante más de una semana se hacia y se deshacía en nombre del pueblo, los esclavos y los penitentes. De tal modo que de eso está hecha la pasta blanca que nutre el sistema financiero que propende por una educación de alta calidad y valores espirituales, donde las Artes liberales le dan a unos las destrezas intelectuales para gobernar y a otros el pico, la pala, el machete y el agua de panela para que arreen como mulas las cargas y mercancías resultante de la firma de los bien nombrados Tratados de Libre Comercio, para qué carajos un tratado con los Turcos, si esos están aquí desde hace rato o acaso no son suficientes con los que hay en: Maicao, Riohacha, Barranquilla, Valledupar, Sincelejo y Montería.
Quizás, María Fernanda Campo, está confundiendo a Hilda Strauss con Levi Strauss, y a Levi Strauss con Claude Lévi Strauss, aclaro entonces: que Hilda Strauss es una reconocida mujer que ha dedicado su vida a la belleza estética o maquillaje de vitrina en barrios medios y para comodidad de castas señoras en Centros Comerciales en el norte de la ciudad para que por de pronto Madame Campo tenga como arrimar, porque una cosa es cierta, en las universidades públicas, esas que la “ministra” tanto persigue para sus negocios de amigos y conocidos, lo único que podría conseguir sería crema de marihuana o ungüento del Che, ni lo uno ni lo otro le vienen bien, ni la chicha ni el porro van con su estilo de mamá mandona, a lo sumo un cuartillo de LCD o unas buenas pepas de ácidos combinados con excelso licor en uno de los pisos del Hostel Tequendama, conste que no estoy pensando en QuentinTarantino.
Claude Lévi Strauss es por el contrario un prohombre de la academia, el análisis, el estructuralismo, la investigación, el don de servir a los justos gobiernos y universidades con sus valiosos aportes desde 1935 cuando estuvo en el Brasil amazónico haciendo etnografía, y reafirmando si somos o no somos simios con alma por fin..., o de si eramos o no eramos capaces de relacionarnos tomando como modelo las vastas teorías europeas de la conciencia o no conciencia, o sobre el entendimiento de las estructuras sociales: Familia, Estado, Religión, Política, Gobierno o Instituciones. !Ah¡ “ministra” parece que usted quiere hacer etnografía con todos nosotros sin haber leído por los menos a este señor Lévi, que como su nombre lo indica y como cosa rara es de origen hebreo, de los mismos que compran y venden almas al por mayor y al detalle.
Por el contrario, -creo- más bien que su cuento señora “ministra” es por el lado de Levi Strauss, un judío de la Baviera Germánica que llegó a los Estados Unidos en 1847, y que en 1853 funda su primer almacencito de ropa donde empezó a fabricar y vender sus famosos pantalones vaqueros o jean bajo el nombre de la firma Levi Strauss & Co. para los mineros, obreros y sectores bajos de la Costa Oeste de los Estados Unidos. Y que una vez muerto el fulano Levi Strauss sus sobrinos heredaron el emporio, de ese modo en el 2008 se cerró en el país de las cincuenta estrellas la última fábrica de pantalones y cuanta cosa de tela se puede hacer bajo la marca antes mencionada, y como en un cuento de cerditos y ladrones se trasladaron entonces a los países tercermundistas, u sease nosotros, donde se maquila y la mano de obra es bien barata, a un dólar aproximado la hora y de ese modo los Strauss pueden gozar de la acumulación y la riqueza a costa de una población que se ajusta a sus intereses gracias a que personas como la señora “ministra” propenden desde sus poltronas hechas con la necesidad de un pueblo mal educado, moldeado según parece, para las Artes menores o Manuales que llaman, es decir, esta señora nos quiere medir el aceite a costa de familias como los Strauss que nos maquillan, estudian el alma y por último nos venden.